Los discapacitados en el nuevo Plan Pastoral

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¡SALGAMOS!

Plan Pastoral Diocesano

Orientaciones y propuestas para una conversión pastoral

en la archidiócesis de Barcelona

Pascua del Señor de 2018

 

«Salgamos, salgamos a ofrecer a todos la vida de Jesucristo [...] prefiero una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a las propias seguridades».

Papa Francisco, La alegria del Evangelio (EG 49)

 

El nuevo Plan pastoral ya está en marcha, por este motivo el Arzobispado de Barcelona ha abierto un nuevo apartado dentro de su web para explicar todos los ejes del nuevo documento diocesano de manera gráfica, amena y entendedora. Cinco ejes que representan los puntos más importantes donde focalizar los objetivos que tiene la Iglesia de Barcelona de cara a los próximos años.

 

Se proponen cinco orientaciones fundamentales, que deben orientar y animar las propuestas pastorales que, en consecuencia, se lleven a cabo:

 

1. El encuentro y el anuncio de Jesucristo

2. Los pobres, destinatarios privilegiados del Evangelio

3. Los jóvenes

4. La fraternidad

5. El discernimiento

 

Dentro de estas cinco orientaciones fundamentales, en algunas de sus propuestas pastorales, gracias a Dios, están presentes las discapacidades. Las recogemos a continuación:

 

1.1. Catequesis:

atender especialmente la formación de catequistas; potenciar la catequesis de toda la familia; implicar más a los padres en el proceso catequético de los hijos; elaborar programaciones de catequesis interparroquiales; proponer una catequesis que propicie un encuentro personal con Jesucristo. Esta es una tarea prioritaria y conjunta de las delegaciones diocesanas de Catequesis y de Pastoral Familiar, sin olvidar la catequesis a personas con discapacidades y con limitaciones sensoriales, que lleva a cabo el Servicio pastoral para las personas sordas.

 

2.5. Experiencias de fragilidad:

en este capítulo debemos incluir desde la indigencia humana y psicológica (enfermedad física y psíquica, soledad, marginación, discapacidades físicas y sensoriales...) hasta la necesidad espiritual y religiosa que sienten muchos pobres. Conviene que todo el mundo esté atento a las muchas personas que necesitan ser escuchadas. A menudo se nos reprocha el rostro triste y gris de muchas instituciones eclesiales. Debemos esforzarnos para que cambie esta percepción, y por ello queremos que las parroquias, comunidades y entidades eclesiales se conviertan aún más en un espacio de acogida y de esperanza. En cuanto a las personas enfermas, debe potenciarse la atención pastoral y sacramental que se realiza en los hospitales de nuestra archidiócesis contando con el apoyo de la delegación diocesana de Pastoral de la Salud.

 

5.5. Actividades y experiencias integradoras:

es necesario promover actividades donde se viva un contacto real con personas o situaciones, sobre todo de pobreza o exclusión social, donde a la vez se cultive la oración, el análisis social y la evaluación evangélica de la experiencia realizada. Queremos potenciar todas las iniciativas que tengan como finalidad la integración social y, si son cristianos, también eclesial, de las personas con discapacidades físicas, psíquicas y sensoriales.

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